Eva, una de las mujeres más atractivas del planeta, nos tiene acostumbrados a vestidos de lujo, joyas de alta gama, peinados de infarto y unas curvas casi perfectas. Pero, al margen de todas las virtudes de esta latina de origen asturiano, los defectos típicos de cualquier humano que se precie existen también para ella.
Todas las celebrities se equivocan alguna vez, estar 24 horas bajo el prisma de los paparazzis no es fácil, y en esta ocasión el ‘descuido’ le ha pasado factura a la mujer desesperada.

Por Dios ¿qué es eso? ¿Un payaso? ¿Un mimo? ¿Un montaje de photoshop? Yo cuando he visto semejante cuadro en Hollywood Life no sabía qué pensar. Tras cerciorarme de que no era un montaje por ordenador, he podido reconocer a Eva Longoria bajo las 30 capas de tapa ojeras.
A la pobre se le ha ido la mano y parece un Pocahontas con tantas rayas de colores en la cara: la frente de color marrón, las pestañas negro carbón, las ojeras blanco nuclear y los pómulos color tierra. Un pastel, vamos.
Pero lo cierto es que, según la luz, la veríamos estupendísima. La foto está hecha en el interior de un coche y con un flash que cegaría a cualquiera, por lo tanto el maquillaje se ve mucho más exagerado y marcado de lo que en realidad está. Si Eva se sube con estas pintas a cualquier escenario bien iluminado, la veríamos tan radiante como siempre, con esas facciones dulces y exóticas que tantos corazones rompen.
El caso es que instantáneas como esta sólo nos recuerdan algo que todos sabemos: los famosos también son humanos y, sin maquillaje o sobre maquillados, queda más que demostrado. Eso sí Eva, llevar un espejito en el bolso para asegurarte de cómo vas pintada, ¡nunca está de más!